Aunque en algunos de nuestros territorios parezca algo lejano y nos preocupe más la Xylella debido a la cobertura mediática que ha tenido, la amenaza más cercana y preocupante es la Eurytoma amigdali (avispilla del almendro). Tengamos en cuenta que esta plaga se extiende de forma natural avanzando en ciertas direcciones a una velocidad de unos 25 km/año, en 2010 aparecía en una zona de Albacete y en nueve años ya la tenemos en la provincia de Valencia y parte de Murcia.
Es una plaga controlable pero es más fácil con una detección precoz y la colaboración de todos, pues se trata de una avispilla de tan solo 7 mm pero capaz de colocar hasta 200 huevos en distintas almendras, equivalente a la pérdida aproximada de 1 kg de almendra en cáscara.
Por si es de utilidad os dejamos la siguiente información sobre su ciclo de vida y otros aspectos importantes para su control.
CICLO:
Puestas en primavera, tras la eclosión de los huevos durante el verano, otoño e invierno las larvas se alimentan de la almendra y sobre marzo vuelven a salir para hacer las siguientes puestas y así cerrar el ciclo.
SÍNTOMAS, PRECAUCIONES, DETECCIÓN Y ACTUACIÓN:
1-En estos momentos, después de la recolección, cuando encontremos almendras deshidratadas, fosilizadas y fuertemente adheridas a los tallos, que quedan colgadas tras la vibración, debemos comprobar si tienen larvas dentro, ya que puede ser el primer síntoma y hasta marzo no veremos ningún orificio de salida. En caso positivo debemos recolectarlas a mano y quemarlas.
2- Si en marzo-abril vemos esas almendras colgadas fosilizadas con orificios totalmente circulares y de pocos milímetros o directamente avispillas volando de color negro y cuerpo alargado es evidente que tenemos que realizar un tratamiento urgente.
3- Siempre que utilicemos servicios externos, máquinas recolectoras que no sean propias de la finca, debemos controlar mínimamente que en las tolvas y en los circuitos de la máquina no haya presencia de estas almendras fosilizadas, aunque la empresa de servicios debería haber realizado esa operación de limpieza al acabar el trabajo en la finca anterior, sobre todo si está en una zona propensa o cercana a la detección.
4- En cualquier momento o ciclo en que detectemos presencia de la plaga debemos ponerlo en conocimiento de nuestra OCA más cercana, de esta forma se activaría el protocolo pertinente por parte de las autoridades de sanidad vegetal, adoptando medidas que nos beneficiarán a todos.