Este año 2020 está siendo un “escaparate” de hongos en el almendro, tras un invierno poco frío nos ha llegado una primavera extremadamente húmeda y con temperaturas templadas, circunstancias que ha adelantado la aparición de hongos. Si a eso le añadimos que ha llovido de manera regular durante los últimos 25 días tenemos el escenario perfecto para la proliferación de toda una colección de monilia, cribado, asfixia de cuello, phytophthora, etc.., diversidad y variedad de hongos que a veces nos confunden.

Según las visitas de campo llevadas a cabo en el último mes, desde CRISARA hemos podido determinar que la principal causa de perdida de cosecha este año ha sido por afección de monilia, principalmente viéndose más afectadas las partes más bajas del almendro por ser las zonas menos aireadas y que han estado más expuestas a la humedad por evapotranspiración de agua del suelo y la hierba siendo la variedad más afectada la Guara, por ser más sensible y menos resistente. El cribado también ha afectado a algunos frutos pero en mucha menor cuantía.

En el caso de árboles jóvenes afectados, la principal causa ha sido por encharcamiento y asfixia de cuello, coincidiendo sobre todo en árboles de entre 2 y 5 años, vigorosos, donde el viento los movió y como consecuencia se abrió una cavidad ovalada con paredes compactas e impermeables en el suelo que ha hecho efecto vasija donde se ha acumulado el agua afectando gravemente a la zona de cuello, sobre todo en los casos donde el injerto estaba enterrado. Las variedades más afectadas en este caso han sido Constantí, Guara y Avijor, en ese orden. También hemos detectado algunos casos de phytophthora pero en menor cuantía, siendo esta confundida frecuentemente con la asfixia de cuello.

Finalmente, y con menor incidencia, hemos observado un pequeño porcentaje de hongos de madera, hongos que aún no son muy significativos pero que no podemos perder de vista puesto que aumentan los casos cada año.

Tanto en los ensayos realizados por CRISARA con nuevos productos fungicidas ecológicos aplicados en distintas épocas y diferentes estados fenológicos del árbol como los tratamientos más convencionales, los árboles se han visto afectados en mayor o menor cuantía, principalmente por monilia, dadas las condiciones excepcionales del año. De los ensayos realizados posteriormente cuantificaremos y procesaremos con mayor rigor los datos obtenidos, ya que a primera vista se observan diferencias que pueden ser significativas. La interpretación de la información obtenida nos servirá para poder determinar cuáles son las medidas preventivas más adecuadas a corto y medio plazo frente a tratamientos de hongos en cultivo de almendro ecológico.