Las heladas son un problema que genera un gran impacto y grandes pérdidas en la fruticultura del almendro, esto es debido a la inestabilidad de la temperatura durante el ciclo más sensible de las flores y los frutos pequeños que expone a la planta a un grave riesgo y al productor a pérdidas completas o parciales de su producción. Es por ello que CRISARA está trabajando en los últimos años en la reconversión de las plantaciones con variedades más resistentes además de estar investigando, en colaboración con otras empresas de I+D+I, con el objeto de desarrollar productos innovadores que eviten, dentro de lo posible, el daño que ocasiona las heladas en zonas como el norte de Almería y norte de Granada.

En este sentido, CRISARA está llevando a cabo un ensayo con dos productos para evitar las heladas en almendros, uno de ellos fabricado a base de tensioactivos no iónicos en medio acuoso que protege frutos, brotes y flores contra las heladas. Se trata de un producto natural que no deja residuos que alcanza una protección entre 3º-6º por debajo de la temperatura crítica en la que sufriría daños en caso de no ser tratados.

El segundo de los productos ensayados cuenta con extractos de origen botánico con acción penetrante de la pared celular, aumentando la movilidad iónica de fluidos internos de la planta a través de los vasos liberianos (xilema y floema). El líquido actúa en la célula viva desbloqueando depósitos de sales cálcicas, provocando un transporte activo de nutrientes y micro elementos que disminuye el punto de congelación de la savia, aguas florales y pequeños frutos.